Sunday, 17 January 2010

Sebastián y el meteorito

Desde niño, la cabeza de Sebastián había ejercido un influjo poderoso sobre todo lo que le rodeaba. Se podía decir que era el centro energético de todo su entorno, era como un planeta diminuto. Su poderosa fuerza gravitacional atraía hasta ella insectos y cada pequeño objeto que le viento se atreviera a acercar. Por ello, no era extraño ver sobre la frente del muchacho cientos de mosquitos estampados o algún pequeño pajarillo volando a contracorrinte para no estrellarse contra aquella mole andante...

(En construcción //Fragmento "Sebastián y el meteorito" por Montse Fernández).

3 comments:

Nacho Molina said...

No podría tener mejor dibujo esta historia ni mejor historia este dibujo. Al final te ha quedado niquelado pedorra.

Paco Rico Torres AKA Mancomb Seepwood AKA Guybrush Snake said...

Que boniiico!

Sebastià Martí said...

me encanta,
realmente tienes una mano prodigiosa.
Felicidades
s.